El Cabo del Miedo: Hiperbólico y exagerado, sumamente disfrutable

Max Cady, un delincuente que acaba de ser puesto en libertad tras catorce años entre rejas, busca al abogado Sam Bowden, para vengarse de él, pues lo considera responsable de su condena. La presión y el acoso que ejerce sobre la familia Bowden es cada vez más intensa y amenazadora.

No soy nada amigo de los remakes, pero debo reconocer que en ocasiones se realizan tan sumamente bien que no me queda más remedio que quererlos. Es el caso de ‘El Cabo del Miedo’, remake de la película de J. Lee Thompson ‘El cabo del terror’ de 1962 que realizó Martin Scorsese el año después de sorprender al mundo con ‘Uno de los nuestros’.

Ya su arranque pone las cosas sobre la mesa. Scorsese está más cerca que nunca del Brian De Palma de los 90, con sus títulos de crédito, el epílogo y la banda sonora retumbando en tus oídos, como preparándote para lo que está a punto de ocurrir. Si algo define ‘El Cabo del Miedo’ es como una “pesadilla”, concretamente la de la familia Bowden. Él es un abogado adinerado y bien posicionado, casado con una bella mujer y padre de una adolescente. En apariencia, todo les va bien, pero según ahondamos en la familia descubrimos secretos y detalles que hacen ver que no todo es oro en casa de los Bowden (él, por ejemplo, parece querer empezar una aventura con una compañera de profesión).

Así, aparece el detonador del film: un oscuro personaje del pasado, reformado en una inteligente máquina de matar con halo de grandeza. El Max Cady de De Niro es uno de sus personajes más míticos e inolvidables, una composición por la que hubiera merecido el gran premio de la academia. De Niro demuestra, otra vez, ser el rey mutante, en su enésima transformación física y Scorsese saca todo el partido posible de él, ya sea desde su presentación, su forma de caminar o en escenas en las que pueda lucirse (como la de la paliza).

Es una película que va in crescendo. Cuando parece que la película ha tocado techo con la escena del asedio en la casa, aún queda viajar, finalmente, al dichoso cabo del miedo y todo el tour de force final en el barco que es un ejemplo de la maravilla de director que es Martin Scorsese.

Para mí no hay dudas, una de las mejores películas del director y una obra maestra absoluta.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .