El Planeta de los Simios (2001): La mancha de Tim Burton

Año 2029. En una misión rutinaria, el astronauta Leo Davidson pierde el control de su nave y aterriza en un extraño planeta, que está gobernado por una raza de simios cuya inteligencia es similar a la de los seres humanos, a los que, sin embargo, tratan como si fueran animales. Con la ayuda de una chimpancé y de un pequeño grupo de rebeldes, Leo encabeza una rebelión contra el poderoso ejército dirigido por el general Thade. La clave de la victoria consiste en llegar a un templo sagrado, situado en la zona prohibida del planeta, que contiene extraordinarios secretos del pasado.

Tim, querido amigo, te quiero un montón. Me has dado tantos momentos mágicos, has contado historias tan bonitas, tan entretenidas, tan bien narradas, que aún no me creo que rodases esta versión de ‘El Planeta de los Simios’. No me lo creo. Te lo tuvo que imponer el estudio, lo cogiste con pocas ganas o yo que sé qué pasaría, pero no funciona. No puedes coger un clásico como ese y masacrarlo de tal forma.

Quizás las expectativas estaban demasiado altas, pero revisionada a día de hoy el resultado es un esperpento difícilmente explicable. Empecemos diciendo que hacer un remake ya era bastante arriesgado, siendo tan sumamente brutal la obra original, pero bueno, todo estaba en buenas manos, Burton sabe cómo rodar, es un tipo con muchísimo talento que es capaz de dejar su propio estilo. Pero es que, desde que empieza, hasta que termina, es un sinfín de estupideces a cada cual peor.

Más allá de la caracterización o la música de Danny Elfman, deja para el recuerdo secuencias de acción bochornosas (como la batalla final) y efectos especiales que dejaban mucho que desear. Basta con comparar con cintas de ese mismo año para ver lo mucho que cantaban. Para rematar estaba el reparto, con un poco carismático Mark Wahlberg, una Helena Bonham Carter por contrato, un Tim Roth desaprovechado, un bellezón como Estella Warren que parece puesta por la productora, unos Paul Giamatti y Michael Clarke Duncan que pasaban por ahí para cobrar… pero sin duda, el gran remate fue ese rebuscadísimo final que pretendía dar origen a una nueva camada de películas. ¿No lo vieron venir?

Menos mal que el bueno de Tim no se vino abajo, continuó haciendo lo que mejor sabe y nos sigue dejando películas maravillosas. Esta no.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .