El Faro: Fantasmas del pasado

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Una remota y misteriosa isla de Nueva Inglaterra en la década de 1890. El veterano farero Thomas Wake y su joven ayudante Ephraim Winslow deberán convivir durante cuatro semanas. Su objetivo será mantener el faro en buenas condiciones hasta que llegue el relevo que les permita volver a tierra. Pero las cosas se complicarán cuando surjan conflictos por jerarquías de poder entre ambos.

Chapeau. No puedo más que quitarme el sombrero ante la maravillosa obra de arte que ha construido Robert Eggers. Ojo, hay que tener un paladar fino y esperar algo sofisticado, porque si no os puede parecer un muermazo de narices. Fue algo parecido a lo que me pasó con su anterior film. Confieso que no llegué a entrar del todo al juego que me proponía ‘La Bruja’, pero esta odisea en el faro perdido de la mano de Dios me ha ganado por completo.

Con su realización en blanco y negro, de cuadrado ángulo de cámara, música, sonido (esa incesante sirena) y, sobre todo, dos perfectos actores principales, ha conseguido meterme de lleno en la isla y creerme uno más de esta histriónica y paranoica historia sobre dos hombres que deben combatir los fantasmas de su pasado. Es curioso como, según avanza la trama, todos los elementos dan pie a posibles y diferentes interpretaciones.

Lo de Willem Dafoe en esta película es un auténtico show, la demostración de un hombre maduro capaz de hacer suyo un personaje tan raro y extravagante como el del veterano farero Thomas Wake. Tampoco desmerece nada un Robert Pattinson que cada vez me va convenciendo más de que puede ser un gran hombre murciélago.

Hay secuencias que se quedan grabadas en la memoria, como los momentos violentos o las batallas dialécticas entre sus dos personajes. Una película arriesgada que resulta francamente apasionante. Sin duda, la gran olvidada de los Oscar.

Ahora, según lo que yo he entendido (NO LEER SI VAS A VERLA), me da la impresión de que ambos son el mismo personaje, que ha perdido la cabeza y que se imagina así mismo cometiendo los errores del pasado que terminan devorándole en la metafórica y simbólica escena final. Pero también puedo estar equivocado.

3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Rebeca H. dice:

    Ay, Jl, la ví ayer y me gustó bastante!!
    La interpretación que haces al final del post… no me parece descabellada. Y ambos actores están a un nivel interpretativo alto.

    1. mcclane85 dice:

      Una gozada Rebe! 🙂

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