Stranger Things (T2): El azotamentes ochentero

Si hay una serie que ha causado mayor impacto reciente, esa es ‘Stranger Things‘, el show creador por los hermanos Duffer que vuelve tras el rotundo éxito de su primera entrega. Y si bien es cierto que esta segunda me ha parecido un poco inferior, mi grado de satisfacción ha sido muy alto.

Como siempre, a partir de aquí cuidadito con los posibles SPOILERS:

La acción arranca un año después, durante la fiesta de Halloween, en Hawkins (Indiana). El joven Will Byers vuelve con sus amigos tras lo sucedido un año atrás, pero en el colegio las cosas no le van del todo bien y menos tras su abducción por la dimensión paralela puesto que sigue teniendo pesadillas. Por su parte no se sabe nada de Once, aunque Mike intenta contactar con ella por radio todos los días. Extraños fenómenos además indican que algo tenebroso sigue acechando a Hawkins.

Eliminado el factor sorpresa que tenía su primera temporada, los responsables de la serie han hecho lo posible por mantener vivo el espíritu que nos contagió y que no atrajo hasta el pequeño pueblo de Hawkins. La serie funciona, entre otras cosas, por sus continuas referencias y por tratarse de un auténtico revival ochentero.

Por poner solo un ejemplo, el capítulo que menos ha gustado en general, el siete, me ha parecido un auténtico homenaje a la estética y cine que se realizaba en aquel entonces. Un capítulo necesario para que el personaje de Eleven evolucione.

Vuelven los críos y vuelven a tope. No se entendería parte del éxito sin los Will, Mike, Dustin o Lucas, establecido como un equipo que empieza a sufrir fracturas y que empiezan a quebrantar sus propias normas. Ahí, encaja perfectamente el nuevo personaje que integrará el grupo más adelante: Max, la niña pelirroja cuya historia no termina de estar completamente desarrollada, siendo uno de los pequeños “peros” que nos deja esta temporada.

El otro gran “pero” es la casi ausencia total de los padres. En la anterior, de una forma u otra, se me hacía patente que estaban ahí, preocupados, sin embargo en esta entrega quedan bastante relegados a un papel muy minoritario.

Pero, salvo eso, todo lo demás es un auténtico disfrute. Me encanta la forma que tienen los hermanos Duffer de ir acrecentando la tensión hasta un clímax final que se alarga durante los dos últimos y excelentes episodios. Creíamos que el Demogorgon era malo, pero es que se han sacado de la manga a la alargada sombra, el azotamentes, para meter el miedo en los habitantes de Hawkins. Ahí es crucial el papel de Noah Schnapp (Will, cuyo gesto desencajado estremece) y el de Winona Ryder (madre coraje que luchará y lo dará absolutamente todo).

Pero es que, además, esta temporada se ha guardado un gran as en la manga y es la evolución del personaje de Steve, uno de esos a los que es fácil cogerle manía. Steve se reinventa, haciendo una sorprendente pareja con Dustin, en el héroe silencioso que tiene que dejar escapar a la chica.

No podremos tener muchas más entregas de ‘Stranger Things’, puesto que los niños tienen que crecer en algún momento, pero si sigue con esta calidad, que hagan las temporadas que quieran.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .