Baby Driver: Compases de acción

Baby, un joven y talentoso conductor especializado en fugas, depende del ritmo de su banda sonora personal para ser el mejor en lo suyo. Cuando conoce a la chica de sus sueños, Baby ve una oportunidad de abandonar su vida criminal y realizar una huida limpia. Pero después de ser forzado a trabajar para un jefe de una banda criminal, deberá dar la cara cuando un golpe malogrado amenaza su vida, su amor y su libertad.

Si no fuese porque ‘Baby Driver’ tiene un par de detalles flojos, estaríamos hablando de una de las películas del año con toda seguridad. Edgar Wright construye (porque escribe y dirige) una historia repleta de acción y ritmo que viene acompañada de un reparto trepidante en el que el más desconocido, su protagonista Ansel Elgort, sale escopetado hacia el estrellato.

El primer detalle en concreto es la historia de amor: sencillota, edulcorada y fácil. Encima la hemos visto un millar de veces contada. Baby se deja llevar por las primeras faldas que ve en la película y todos conocemos el desarrollo y lo que viene a continuación. Quizás su ritmo, vertiginoso sobre todo hacia el final, haya hecho que el director metiese una marcha más en una parte que necesitaba un poco más de dedicación. Me faltan minutos para enamorarme de Debora, me faltan escenas para entender que Baby está completamente loco por ella.

El segundo detalle, va ligado a la sencillez argumental. Me hubieran gustado un par de sorpresas más, un final con un poquito más de gancho que ese epílogo sosete.

Porque todos los componentes, el resto de las piezas del motor que carbura bajo ‘Baby Driver’ están perfectamente sincronizadas al milímetro. En este film, la banda sonora se erige como la apuesta principal y la película se mueve a su favor.

Wright tiene clarísimo lo que quiere y lo que sabe ofrecer: acción bien rodada, gags, buenas interpretaciones… y todo funciona en ese motor de cilindradas. Sus últimos diez minutos, que coinciden con un Jon Hamm desatado, son adrenalínicos y espectaculares. De esos que te enganchan a la butaca mientras rugen los motores y te envuelves en la banda sonora.

Así pues, ‘Baby Driver’ es una película recomendable a pesar de sus flaquezas, un divertimento veraniego tremendamente entretenido al que, si dais una oportunidad, no os defraudará.

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Me gustó mucho!! La verdad que sí tiene algo refrescante y distinto. Tiene un buen guión y buenos actores. El protagonista, casi desconocido, creo que hace una buena interpretación. Saludos!!

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