Trainspotting 2: Nostalgia y redención

Han pasado 20 años desde que Mark Renton abandonara Escocia, y la heroína. Ahora, Renton vuelve a su Edimburgo natal con el objetivo de rehacer su vida y reencontrarse con sus amigos de toda la vida: David “Spud” Murphy, y Simon “Sick Boy” Williamson; al mismo tiempo que Francis “Franco” Begbie sale de la prisión con sed de venganza.

Siguiendo la moda actual de realizar secuelas de películas que funcionaron muy bien en el pasado, le ha llegado el turno a la obra magna de Danny Boyle, ‘Trainspotting’ basada en la novela de Irwine Welsh que continúa las aventuras de Renton, Sick Boy, Begbie y compañía veinte años después. Aunque la película no tenga precisamente una legión de seguidores, todos aquellos influenciados por el film han crecido y están en otro punto distinto de sus vidas, como sus protagonistas. Por eso, la mejor forma de afrontar esta secuela es ahondando en el recuerdo del espectador para conseguir nostalgia y envolver todo en un ambiente melancólico.

Es el momento de preguntarse qué habrá sido de esos carismáticos personajes. Y es, en su arranque (su primera media hora), donde esta secuela mejor funciona. Boyle saca el arsenal habitual y que tanto le caracteriza: planos marca de la casa, elección de música y montaje a ritmo de videoclip para enganchar con el inicio de la cinta. Tampoco faltan las escenas escatológicas, como el intento de suicidio.

Pero es una pena que, lo que viene después, no termine de estar a la altura ni del principio, ni de la película original. Da la impresión de que no se crea una historia detrás, que basta con seguir a los personajes hasta sus consecuencias finales. Da la impresión de que sus responsables están más pendientes de ser fieles a aquella, que marcar una seña de identidad propia.

De esta forma, ‘Trainspotting 2’ se erige como homenaje excesivo a su antecesora, repitiendo algunas de sus marcas de la casa de forma poco acertada (hablo de cierto discurso, por ejemplo). No sé si es cuestión del libro que adapta, ‘Porno’, o si es un intento de Boyle por no hacer enfurecer a los más fans.

Muy bueno todo el reparto (Ewan McGregor, Robert Carlyle, Jonny Lee Miller, Ewen Bremner, Kelly Macdonald…) en una película que gustará a los que disfrutaron de la primera entrega. Un ejercicio nostálgico, sin más.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s