Infiltrados: Taquicárdico Scorsese

Estrenada en el año 2006, este thriller policíaco repleto de suspense se llevó cuatro merecidos premios Oscar y la primera vez que Scorsese era reconocido con ese galardón. ‘Infiltrados‘ es un nuevo clásico en nuestra filmoteca.

Martin Scorsese es uno de los grandes maestros del cine. Nos ha regalado obras tan memorables que escoger una favorita se antoja difícil. El otro día me apetecía ver una película suya y opté por recuperar este remake de la película ‘Infernal affairs’ (2002) de Alan Mak y Andrew Lau, que fue un éxito Hong Kong y que dio origen a dos secuelas más. ‘Infiltrados’ es una de esas películas que, da igual que la veas por trigésima vez, su frenético ritmo, sus audaces diálogos, su puesta en escena… me hacen disfrutarla tanto como la primera vez.

Ambientada en la ciudad de Boston, la película nos narra la investigación que el Departamento de Policía de Massachussets está llevando contra el crimen organizado de la ciudad. La estrategia consiste en acabar desde dentro con Frank Costello, el poderoso jefe de la mafia irlandesa. El encargado de infiltrarse en la banda es un joven novato, Billy Costigan. Mientras Billy intenta ganarse la confianza de Costello, otro joven policía, Colin Sullivan, sube rápidamente de categoría y ocupa un puesto en la unidad de Investigaciones Especiales, grupo de élite cuya misión también es acabar con Costello. Lo que nadie sabe es que Colin es un topo infiltrado en la policía por el propio Costello.

Ya desde el minuto uno, con la presentación del mafioso e icónico personaje interpretado maravillosamente por Jack Nicholson (cuantísimo se te echa de menos genio), Scorsese compone una película bestial a partir del interesantísimo guión de William Monahan.

Más allá del juego policial de ver quién engaña a quién y quién es el topo, Scorsese y Monahan saben vestir a cada uno de los secundarios para que tengan un rol importante. Porque Queenan y Dignam, con sobresalientes Wahlberg y Sheen, son parte también del relato y aunque la acción gire siempre en torno a los personajes de Di Caprio y Damon, ellos terminan siendo una parte fundamental de la trama.

Y luego están Damon y Di Caprio. Pocas veces me ha caído tan sumamente mal un personaje como el Colin Sullivan de ‘Infiltrados’ pero, a su vez, me apetecía que siguiese jugando, que no terminaran con él. Damon dota de alma irlandesa a Sullivan y de un código ético y moral que termina por los suelos y que se manifiesta en el genial tiroteo del ascensor.

Y si bien a Di Caprio siempre se le ha achacado su rostro aniñado en otras películas como ‘El Aviador’, para interpretar a Billy Costigan es la perfecta elección. Duro, fastidiado y metido en el peor rol posible (topo dentro de un grupo criminal repleto de asesinos), Di Caprio hace una labor excelente en la que creo que es una de sus mejores interpretaciones.

Otra de las razones por las que adoro ‘Infiltrados’ es por el ritmo de la película: dos horas y media en las que el espectador no tiene ni un solo respiro. Y, cuando parece que va a haberlo, nos encontramos con un nuevo giro de guión que la resulta más y más interesante. No hay, en el mundo, nada más taquicárdico que los últimos veinte minutos de film con el juego del sobre.

En resumen, ‘Infiltrados’ es un viaje por Boston que merece la pena hacer y revisionar. Un clásico del gran Scorsese que le otorgó el que es, hasta la fecha, el único Oscar de su carrera.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s