Diez películas a los treinta años

Hace tan solo unos meses que he cumplido treinta años y estoy en uno de esos momentos de la vida en los que me da por echar la vista atrás y comprobar el camino realizado hasta la fecha. He descubierto que el cine siempre ha sido un elemento importante dentro de mi vida. Por eso, hoy, quiero compartir con vosotros este reportaje de las diez películas a los treinta años. Aquellas que más me impactaron o que han sido más importantes durante este tiempo.

TERREMOTO

Mientras otros niños se entretenían viendo películas de dibujos animados, un servidor, con muy poquita edad, ya le pedía a mi madre ver este clásico del cine de catástrofes. Había algo en esta película de 1974 protagonizada por Charlton Heston y Ava Gardner que me llamaba la atención. Hace poco me dio por revisionarla y había partes que recordaba como la mítica escena del chico, la bicicleta y el acueducto. La película no es nada del otro mundo, entretenida y clásica dentro de su género, pero no se las veces que mis padres me la pusieron de pequeño.

TIEMPOS MODERNOS

Aún era muy pequeño como para saber quién era Charles Chaplin, pero otra de las películas que me encantaba ver era ‘Tiempos Modernos’. Las divertidas peripecias del obrero de la fábrica eran un excelente entretenimiento para un crío de unos cinco años. Cuando empecé a tener conciencia cinematográfica me di cuenta de la grandeza de Chaplin dentro del celuloide: de pequeño era capaz de divertirme y después me maravillaba por segunda vez.

EL REY LEÓN

Si hay una película infantil que ha marcado a toda mi generación (aquellos que nacimos entre los 80 y 90) esa es ‘El Rey León’. La gran aventura en la sabana africana con Simba, Timón, Pumba, Scar… una película globalmente muy potente para un género destinado a los gustar solo a los más pequeños.

LOS CAZAFANTASMAS

Tras unos cuantos años inmerso en las películas de dibujos animados, mi hermana mayor (precursora a la hora de ponerme clásicos del momento y películas manga) decidió que era el momento de ver ‘Los Cazafantasmas’. Y os puedo asegurar que jugué durante varios meses a ser uno de ellos. ¿A quién vas a llamar? Pues a unos tíos que eran capaces de combatir a unos monstruos feos que me asustaban.

JUNGLA DE CRISTAL

Después de instruirme en los clásicos básicos que hicieron mi infancia cinéfila feliz (recuerdo con mucho cariño ‘Gremlins’, ‘Los Goonies’, ‘La Guerra de las galaxias’, ‘Las minas del Rey Salomón’…) era el momento de pasar al cine de acción y en ese género mi padre el auténtico referente. Flipé con la gran aventura del Nakatomi y los chascarrillos de Bruce Willis hasta verme la trilogía en apenas unos días. La acción, la emoción, la tensión… ‘Jungla de Cristal’ tenía todos los ingredientes necesarios para que un prepúber disfrutara de lo lindo.

FULL MONTY

Cuando ‘Full Monty’ se estrenó era el año 1997 y yo ya tenía unos doce años, había comenzado a absorber cine de acción masivamente. En aquella época veía ‘Cara a Cara’, ‘Broken Arrow’, ‘Double Team’, ‘La Roca’, ‘Con Air’… para mí no había película si no sucedía un tiroteo o una persecución. Cuando mis padres me llevaron al cine a ver ‘Full Monty’ me imaginaba un mojón como la copa de un pino. Y si esta película dejó un recuerdo tan agradable en un chaval tan pequeño, en el resto de la sociedad tuvo que ser un auténtico boom. Simpaticé con la entrañable pandilla formada por Robert Carlyle, Mark Addy, Tom Wilkinson y compañía. Fue una de las mejores veladas de cine que recuerdo.

SE7EN

Era la película prohibida. Tenía unos trece/catorce años y empezaba a devorar cine sin miramientos. Mis padres se iban de casa y me quedaba los fines de semana repasando las cintas de VHS que estaban las estanterías de mi casa. Corrían rumores sobre una película llamada ‘El Exorcista’ y otra llamada ‘Se7en’. De esta segunda mis padres y mi tía habían hablado largo y tendido de ella a escondidas tiempo atrás, sin dar demasiadas pistas, lo que despertaba mi curiosidad. No podía tardar demasiado en descubrir porqué y aún recuerdo los sudores fríos que tuve durante toda la sesión. Pasé una velada de terror inolvidable y una noche toledana. David Fincher pasó pronto a ser mi director favorito. Una experiencia inolvidable que hizo que tardara en ver ‘El Exorcista’. De ahí que me impactase menos.

MYSTIC RIVER

Cuando se estrenó esta obra magna de Clint Eastwood yo ya era un devoto cinéfilo que realizaba porras con mi hermana para ver qué película ganaría los Oscar. Para mis padres podía llegar a ser un pesado que cada fin de semana llegaba con un nuevo descubrimiento cinematográfico. Cuando sugerí ir a ver al cine ‘Mystic River’ ni mis colegas me hicieron caso. Era preferible ir a tomarse una birra por ahí que ver el dramón que se anunciaba en televisión. Al final terminé viendo solo una película tremenda e impactante en su desarrollo. Descubrí una película entre mi entorno que quizás, de otro modo, habría pasado desapercibida.

SAW

Estaba en la universidad cuando ‘Saw’ se estrenó en cines. Era el apogeo de internet y empezabas a recibir información sobre películas que habían triunfado al otro lado del charco y en distintos festivales. Era una película cuya estética, bebedora de ‘Se7en’ o ‘El silencio de los corderos’ (películas que idolatraba) me llamaba la atención. Creo que la primera entrega, a pesar de algunos aspectos del guión que no fueron bien retomados en las secuelas siguientes, para todos los que la vimos en su momento, fue una experiencia terroríficamente entretenida. Su final seguirá estando por siempre entre los cinco mejores que he visto.

300

Lo maravilloso del séptimo arte es que cuando crees que ya lo has visto todo encuentras una película que es capaz de sorprenderte. Llevaba tiempo siguiendo el desarrollo de ‘300’ a través de las redes sociales y blogs de cine (que estaban casi en pañales por aquel entonces). A lo tonto han pasado ya diez años del estreno de la película de Zack Snyder y todavía hoy recuerdo la euforia que teníamos mi colega de la universidad y yo al salir del cine, con ganas de ponernos el casco espartano y combatir a los persas a las órdenes de Leónidas. Por muchos errores que haya cometido Snyder a lo largo de los años con otras películas, siempre se los perdonaré por haberme dado este momento.

Y hasta aquí termina este reportaje que me apetecía hacer y compartir con todos vosotros. Me despido con ganas de escoger, dentro de treinta años otras diez películas que me hayan impactado. Nos vemos.

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