Origen: El mundo de los sueños

Christopher Nolan es una de mis debilidades. Pero el tío se ha ganado a pulso que le tenga en estima. ‘Memento’ es una de las mejores películas que he visto en mi vida y revitalizar la saga de Batman tras Joel Schumacher tiene muchísimo mérito. Y ‘Origen‘ es una de esas películas que no se me va de la cabeza.

Es curioso como Nolan, cada vez que se ha tomado un respiro respecto a la saga de Batman, nos ha otorgado peliculones. Tras ‘Batman Begins’ nos llegó ‘El truco Final’ para luego pegar un auténtico taquillazo con ‘El Caballero Oscuro’. En ese momento de su carrera, Nolan podía hacer lo que le hubiera dado la gana, que el estudio estaba en modo “Shut up and take my money“. Si Nolan se hubiese presentado con este argumento tras hacer ‘Memento’ me juego a que le hubieran dado más de un portazo en la cara. Y de dos.

Porque si amigos, Nolan nos traslada al mundo de los sueños y aunque sus sueños no son como los nuestros (nada de caídas de dientes, hablar desnudo delante de la gente o volar) si es cierto que el concepto es el mismo. Lo que hace Nolan es ir un paso más allá y ofrecer uno de los mayores espectáculos que jamás he visto en una sala de cine.

Dom Cobb es un experto en el arte de apropiarse, durante el sueño, de los secretos del subconsciente ajeno. La extraña habilidad de Cobb le ha convertido en un hombre muy cotizado en el mundo del espionaje, pero también lo ha condenado a ser un fugitivo y, por consiguiente, a renunciar a llevar una vida normal. Su única oportunidad para cambiar de vida será hacer exactamente lo contrario de lo que ha hecho siempre: la incepción, que consiste en implantar una idea en el subconsciente en lugar de sustraerla. Sin embargo, su plan se complica debido a la intervención de alguien que parece predecir cada uno de sus movimientos, alguien a quien sólo Cobb podrá descubrir.

Rodeándose de un reparto de aúpa, Nolan crea un puzzle de sueño dentro de un sueño que resulta tan complejo como intrigante. Cada nivel de sueño es una nueva aventura que a la vez está condicionada por lo que suceda en el sueño anterior. Y tenéis que ser sinceros: una película en la que una caída de una furgoneta dura cuarenta y cinco minutos de película no puede ser mala por el simple hecho de que no te lo esperas y de que además es una genialidad. Es una de las razones de que ‘Origen’ me parezca tan sumamente buena.

Y luego vienen los pequeños detalles “made in Nolan”, como los tótems, capaces de crear hasta seis teorías diferentes sobre un mismo argumento. Y hoy en día sigo replanteándome a veces la película, como la eterna duda de que fue antes si el huevo o la gallina: ¿es un sueño o en verdad es real? Christopher Nolan lo explicó en su momento pero como ambas teorías (sueño/realidad) me parecen igual de posibles por el simple hecho genial de cortar un plano y convirtiendo a ‘Origen’ en una obra maestra.

Dos detalles más convierten a ‘Origen’ en una película de visionado obligado. El primero es el juego de la escalera de Escher, que podría haber sido un galimatías visual en toda regla y es explicado con claridad meridiana. Y el segundo es toda la batalla sin gravedad, una escena sacada del mejor de los sueños del director, rodada con maestría. ¿Querías espectáculo? Pues toma dos tazas.

Una película que lo tiene todo. Una película de ensueño.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s